28 de Febrero
Febrero abandona su sitio. Febrero. Mi febrero.
Veintiocho días. Veintiocho escritos para ti.
No tardes en volver. Aunque si suave, silencioso, contradictorio y calmado.
Para regalarme un año más de todo.
Febrero abandona su sitio. Febrero. Mi febrero.
Veintiocho días. Veintiocho escritos para ti.
No tardes en volver. Aunque si suave, silencioso, contradictorio y calmado.
Para regalarme un año más de todo.
De tanto en tanto suelo enamorarme de fotografías.
Porque así yo me invento la historia, yo elijo lo que me cuentan, yo decido lo que significan sin que nadie me diga lo contrario. Me invento vidas, las de la gente que aparece en ellas. Me invento situaciones, las que yo viviría ahí dentro. Invento demasiado.
Esto trae problemas. Me enamoro de esas fotografías hasta el tuétano, y luego no puedo vivir sin ellas. Luego forman una parte tan importante de mi vida, que sin ellas no existiría yo. Porque ellas no me dan miedo, no me hacen temblar y querer marcharme a mi casa. Yo invento y creo, ellas callan. Hablo de fotografías en TODAS sus modalidades.
Desgraciadamente todo el mundo sabe que vivir así forma parte de una enorme mentira
o no. Quizá la mentira sea todo lo demás. A lo mejor los engañados sois vosotros.
Desde hace tres días mi cabeza, mi garganta y mi lengua están llenas de esto:
Con viento del Este hiciste una cama,
soplaste sobre ella para templarla
y con el murmullo de tu voz de agua
me cantabas nanas sin letra.
y dormíamos tan juntos
que amanecíamos siameses,
y medíamos el tiempo en latidos.
Y en tus dedos yo tocaba mis canciones,
dedos de teclas de celesta.
Y tu pulso tamborileaba en mis sienes y muñecas
como diminutas patas de ciempiés
Y nos repartíamos los labios y los dientes y el hipo
y del alfabeto, las impares
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A veces cuesta ser consciente de que no hablas el mismo idioma que la gente de la que te rodeas; que no piensas, ni dices, ni haces las mismas cosas. Y cuando al final te das cuenta, sino estás preparado para ello entonces es cuando puedes romperte como un vaso estrellado contra el suelo. Claro que también puede ser que no estés preparado para romperte pero sí lo estés para recoger tus pedazos... y como siempre, llevártelos a casa en silencio.
Se fue mucho más rápido de lo que vino. Ahora sólo quedan los restos.
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P.D: en este preciso instante vuelve a estar nevando :)
Por los pelos...!
Me
estoy
muriendo
de ganas
...
Que raro es cuando hablas con alguien a quien conoces de toda la vida y de repente te das cuenta de que le has estado observando tan detenidamente, que todo cambia y esa persona se vuelve un completo desconocido. Ves su cara, y te preguntas en qué momento y por qué conociste a esa persona, por qué justo y exactamente a él o ella; y las cosas que dice, la forma en la que habla y su voz te suenan a nuevo. Parece que le acabas de conocer.
Esto también me ha pasado con la gente de mi familia, lo cual es aún más raro. Mirarles muchísimo y llegar a plantearte lo extraño que es todo.
Es como cuando repites una palabra una y otra vez, acaba por no significar nada e incluso se hace difícil de pronunciar y llega a sonar rara o estúpida. Siempre me demuestro esto con la palabra farola.
Farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola
Hoy me desperté media hora antes de lo que debía; media hora en ciertas ocasiones puede ser muchísimo tiempo. Estuve toda la mañana por ahí. Analicé mi problema con los flechazos, pero no encontré ninguna solución, por lo que decidí que me limitaré a asumirlos sin más; soporté horribles dolores menstruales; fui a por algo que era mío; dije una semi-mentirijilla para cambiar una cosa; descubrí a alguien; y luego cuando volvía, me encontré con la persona de arriba, la que me ha hecho no conocerle en determinado momento mientras hablábamos.
Luego llegué a casa donde me recibió mi perra tiritando de frío y nos fuimos a dar un paseo. Comí, y ahora estoy tapada con una manta, congelada, escribiendo esto.
Farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola, farola
Does anybody feel this way?
Does anybody feel like I do?
Half of me is gone,
The lonesome part is left,
I cannot find the other half,
I cannot find the other half,
I cannot find the other half,
I cannot find the other half.
Por donde quiera que me muevo, voy encontrando cachitos de mí en cada rincón. Tendré que guardarlos todos muy bien y con cuidado de no perderlos para cuando llegue el día en que me quede sin nada.
Esta noche soñé con tu sombra.
Ahora tengo la total seguridad de que tienes la sombra más bonita del mundo.
Esa es la palabra.
Por eso veo esto y se me pone un nudo detrás de la campanilla.
El 19 de Febrero de 2004, hace exactamente un año, me fui rumbo a Nueva York.
Recuerdo que lo planeé todo en unas dos semanas, y recuerdo también la emoción y los nervios de esas dos semanas.
Salí de Madrid el día 20 a las tres de la tarde y llegué a Nueva Yersey a la una y media de la tarde del mismo día; cosas de la diferencia horaria.
Allí comí perritos calientes de puestos callejeros, desayuné todos los días mientras caminaba a toda prisa por la calle, pasé frío y disfruté del sol, sufrí descargas eléctricas por parte de todos los objetos metálicos de mi habitación, me alojé en un hotel en pleno Broadway, dormí en una cama de matrimonio para mí sola, visité Central Park (todo un submundo), amanecí en Times Square, fotografié cada esquina, paseé por la 5ª Avenida, entré en el Rockefeller Center, fui al CBGB donde pude contemplar todo un espectáculo de travestismo, me subí en limusina, descubrí que los autobuses de allí no funcionan igual que los de aquí, fui a una impresionante misa Gospel en una iglesia de Harlem, subí en metro, estuve en Queens, caminé por Wall Street, visité la Zona Cero, paseé por el puente de Brooklyn, estuve en Chinatown, compré en el Soho, cené en Little Italy, ví un cementerio en plena calle, conocí El Bronx, pasé por el barrio Judío, estuve en una comisaría de policía (una que por lo visto aparece en la película Distrito Apache), fotografié los graffitis en memoria de Amadou Diallo, ví más graffitis dedicados a chicos asesinados en reyertas de bandas, cené por primera vez en un restaurante chino, paseé bajo la nieve, visité un montón de museos, cené en un Jekyll & Hyde con espectáculo incluido, conocí a un hispano en cada McDonalds
Estuve poco tiempo, pero me recorrí Manhattan de arriba abajo. Es algo impresionante.
No sé si fue consecuencia de las ganas que tenía de ir pero a mí todo me pareció de lo más emocionante y no me decepcionó en absoluto. Lo que más me decepcionó fue el café; era un asco. Por la calle se puede ver de todo, y cuando digo de todo es DE TODO. El humo saliendo de las alcantarillas existe. Los policías comiendo, bebiendo café y hablando por el móvil mientras conducen su coche de policía también.
Nueva York es una foto en cada metro de cada calle y de cada avenida. Es un millón de taxis y de limusinas en cada sitio, y cientos de personas completamente ensimismadas corriendo de un lado para otro. Y todo era mío.
Volví a casa pidiendo excuse me por todo y hablando del precio de las cosas en dólares, porque por poco tiempo que estés allí te sumerges del todo en eso.
Siempre digo que algún día viviré allí. Vivir es hablar demasiado, pero sé que volveré y probablemente varias veces.
He descubierto que una de las pocas cosas que espero con ilusión son los viajes; es lo único en lo que muestro un poco más de interés y de emoción y de ganas de que llegue cuando lo estoy planeando. A lo mejor debería dedicarme a viajar toda mi vida. Puede que lo haga.
P.D.: Estaba intentando colgar una foto que me gusta mucho, pero es demasiado grande y no sé hacerla más pequeña, así que no puedo :(
A veces creo que empiezo a cansarme de construir castillos...
Algunas de las cosas que por una u otra razón recuerdo especialmente de mis años en el instituto:
las escaleras de la parte de atrás; mi primera visión del polideportivo; las clases de música; que me dejaran pasar primero en la cafetería; que nos dieran las cosas antes de pedirlas; las rosquillas y los morenitos; mis intentos de copiar; la manía de mi profesor de matemáticas en 2º de Bachillerato; las barandillas rosas; el ascensor en el que nunca me subí; el laboratorio de biología; lo bien que me lo pasaba; los ensayos de bailes para educación física; la representación de los mismos; la zona de fumadores; las sillas de informática; lo raro que era el edificio; las ventanas; las clases de francés; el profesor de francés; la hora coca-cola light; los viajes: Francia, Andorra, Italia
; las excursiones; el autobús; las mañanas heladas; las 14:15; las 14:20; el salón de actos; las charlas; las jornadas culturales; tercera posición en la caza del zorro (competíamos contra mayores); las indiacas; el bádminton; los patines; las raquetas; los balones medicinales; mi torpeza; la resistencia; la flexibilidad; las clases en las que no me enteraba de nada; las puertas; la camarera de la cafetería; los mayores; los pequeños; los recreos lluviosos en clase; las manchas de los borradores en la fachada; hacerme amiga de gente que nunca hubiera imaginado; el vestuario; el pasillo-puente colgante hasta la biblioteca; mensajes emergentes; las confesiones; aprender a usar un ordenador; el ojo de dios; un caballo blanco; que todos los profesores me llamaran quejica; la parada del autobús; las clases de tecnología de las que no me acuerdo de nada; el pasarme de lista con algún que otro profesor; las profesoras chifladas; que se te cayera el balón cuando yo pasaba y que alguien hiciera una broma sobre ello; las múltiples profesoras de inglés, cada una más peculiar que la anterior; las clases de ética; la lógica; el teatro; el empezar al instituto casi sola; el aula y las clases de plástica; El perro del hortelano; ¿vamos al cine?; english people; las orlas y fotos de grupo; la libertad que suponía que no viniera algún profesor; mis pantalones anchos; Ray Loriga; 2ºB; 3ºC; 4ºD; 1ºA; 2ºB; los papeles informativos; decide tu futuro; las corbatas que nos regaló la directora; ese examen en el que nos copiamos el uno del otro y sacamos los dos la misma pésima nota; las llamadas de teléfono en Italia; nuestra conversación en la Semana Blanca; perder el autobús; mi 18 cumpleaños; la llegada del calor; las vacunas de la hepatitis; las escaleras de la entrada en verano; dibujar al sol; los festivales; el día de las notas y por lo tanto el primero de las vacaciones; las porras de chicle; la mochila; los días antes de selectividad; J1; J2; C; D; A; H de una vez y para siempre.
Hoy soporto bastante poco a casi todo el mundo.
Estoy tranquila y de buen humor aunque no lo parezca :)
Cuando me pongo, soy buenísima en la cocina.
Hoy fue un día bastante movido en comparación con el resto de los que me paso aquí.
Por la mañana hice un montón de cosas, entre ellas cocinar (se me cae la baba cada vez que pienso lo rico que me quedó todo); y por la tarde quedé con alguien a quien no veía desde hacía bastante. Nos sigue uniendo algo muy raro.
De la que iba en tren fue todo muy no sé como. El frío de la estación tropezó de frente con otro tipo de frío, el del interior del tren. Estuvimos parados durante diez maravillosos e interminables minutos y la música en mis oídos no paraba de sonar. Alguien sentado en frente de mí no me dejaba apartar los ojos de su asiento, por lo que en más de una ocasión fui descubierta tratando de leer sus pensamientos. Arrancamos.
Más tarde quedé con una amiga con la que por lo general no paro de reírme. Estuvimos comiendo donuts (varios) y hablando de todo un poco.
Así se me ha pasado el día entero. Que bueno todo. Que post tan raro.
Por mi cumpleaños, A. me ha regalado esto:
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Que mal se nos da escribir, ¿eh? No sé como confías en mí para que haga esto, si yo ni soy escritora ni soy nada de nada como tú. Seguro que no sale nada entretenido para tus lectores que probablemente a partir de esto abandonarán la lectura de tu estupendo blog. Yo como no tengo, te robo momentáneamente el tuyo (con tu permiso, claro). Sé que me lo dejas encantada y para cualquier cosa que necesite ;P
Lista de cosas que he descubierto contigo:
- Las diplomadas también son personas, algo que no sabía hasta que te diplomaste, pero claro, como ya te conocía de antes no sé si cuenta, aunque se te subió un poco a la cabeza porque ahora me tengo que dirigir a ti como Srta. Criminóloga. Me vengaré de ti cuando sea toda una Srta. Ingeniera, hasta entonces puedes usar mi nombre de pila. Aunque nunca lo usas, porque como somos amigas cibernéticas, no tienes que llamarme ni hablarme, solo abrirme ventanas y cuando quedamos no quedamos, sino que nos leemos y escribimos mutuamente (a mano o a máquina), por eso no te das cuenta de que mi entonación de oh! es la perfecta y adecuada para cada ocasión.
- Que se pueden resolver los problemas de la gente sin aún conocerla, como hacías tu conmigo sin saberlo, todavía recuerdo tu no creo que se hayan olvidado.
- Ahora también sé un poco mas acerca de psicópatas y de sus psicopatías (las nuestras y las ajenas de chicas enamoradas de desconocidos), de lo que pasa cuando zarpa el amor, de cafés guays, de hacerse 15 fotos iguales para que sólo una salga bien y de darse besos y abrazos en plazas, cafeterías y/o bibliotecas por sorpresa (todo relacionado entre sí).
- También sé que las vacas son animales muy decorativos (una vez montas y desmontas) y que las cabezas de gato y los calcetines pueden tener mas usos que provocarme alergia y mantener mis pies por encima del cero absoluto (respectivamente).
- Que tener un álbum de fotos en común es más difícil de lo que podría parecer en un principio, eso si, cuando lo tengamos será maravilloso, porque pondremos fotos de cosas estupendas tales como la ciudad de Nueva York (ciudad perfecta para que un grupo de amigas tomen café mientras hablan de chicos), palmeras de chocolate o ropa interior femenina en el suelo, aunque eso si, siempre tendremos la opción del blanco y negro porque como tú ya sabes es como si hubiéramos ganado por habernos conocido.
- También sé lo que son los ojos amistosos, aunque no sepa como usarlos y ahora ya no paso un día sin castillos en el aire.
- Pero también hay que tener en cuenta que las veces que nos hemos visto han sido entretenidísimas, casi siempre aquí, donde pudiste comprobar lo amena que es mi ciudad, y que además de fiesta hay otras cosas tales como
¿arte?. Supongo que te gustaría la muestra de gótico que viste. Y claro, como no me invitas a verte a tu casita montañil, pues tengo que esperar a que vengas tú y enseñarte la nieve en cantidades industriales.
- Que cuando te cases tendré que ser tu dama de honor (porque yo te encontré al chico perfecto, y en contra de todos los planes no fue un desacato a la autoridad) o que estás planeando lo que falta para que nos hagamos novios (él y yo).
- Que los mejores besos se dan a macarrillas indecentes de manera inesperada mientras ves un bonito atardecer sobre Springfield.
Jopelas, seguro que hay 7millones de cosas mas que tendría q contar pero casi mejor me quedo con éstas que son las primeras que se me han ocurrido.
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Me ha hecho muchísima ilusión, ella ya lo sabe. Cada una de esas cosas tiene su historia detrás (siento que no se entiendan todas) y hemos descubierto muchas otras además de esas, como por ejemplo que si repites las palabras cuatro veces seguidas sin dejar espacios entre sí, éstas adquieren mucho más significado del que tenían; que mezclar el español y el inglés puede dar un buen resultado para según que frases; que hay gente que debería respirar mucho más bajo y que los insultos también pueden ser dichos con todo el cariño del mundo.
De todos mis regalos, creo que éste es el único que puedo mostrar por aquí.
Muchas gracias A. :)
Hace 22 años nevaba y mi madre y yo nos estábamos provocando un terrible dolor recíproco, ya que yo me encontraba saliendo de su útero (bueno, en realidad a estas alturas ya llevaba unas diez horas fuera).
De la frase anterior se deduce lo obvio. Hoy es mi cumpleaños.
Celebro las batallas que pierdo contra la muerte.
Siempre me siento demasiado rara cuando cumplo años; aunque creo esta vez aún no lo he pensado en serio.
Hoy estuve comiendo fuera, recibiendo regalos, soplando velas y hablando del pasado y del futuro.
Al hablar del pasado, descubrí cosas que no sabía sobre mí o sobre mi hermana; el pasado me pone demasiado nostálgica.
Al hablar del futuro, descubrí que no tengo el mismo entusiasmo por ciertas cosas (sobre todo por intentar ciertas cosas) que el resto de la gente; el futuro me entristece bastante.
La tarde ha sido un poco diferente a lo que estoy acostumbrada últimamente. Y el día se ha pasado demasiado rápido.
No sé que mas. Estoy alegre, es bueno cumplir años; pero este ritmo me estresa. Siempre digo que no estoy preparada para esta vida.
El día, simplemente, ha sido agradable.
Veintiún años es una edad preciosa para hacer un montón de cosas.
Escribo una postal sin destino; ojalá no estuviese aquí
Que curioso que de vez en cuando algunas palabras se enreden irremediablemente entre tus ideas. Algunas veces no quieren decir mucho. Otras sí.